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XVIIº domingo después de Pentecostés - Avisos

Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. Y el segundo, semejante a éste, es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos está contenida toda la Ley y los Profetas.


Cambio de horario

Desde este domingo 1º de octubre la Santa Misa de los domingos por la mañana ha cambiado de horario. Será cantada a las once menos cuarto en lugar de la una.
Es decir, las misas de los domingos serán a las 10:45hs y a las 8 de la tarde en la Iglesia de Nuestra Señora de la Paz.

Adoración

Este jueves hay adoración después de la Santa Misa de la tarde.

Este viernes, adoración del primer viernes, después de la Santa Misa de la tarde hasta la medianoche.

Próxima jornada de convivencia - fiesta del Rosario


El 7 de octubre, fiesta de Nuestra Señora del Rosario, tendremos Jornada de Convivencia y Formación en el Valle de los Caídos. Comenzaremos a la 1 de la tarde en la capilla de la hospedería con el Rosario.
Del 12 al 15 de octubre se predicará un retiro para varones. Para inscribirse o para mayor información pueden contactarnos al finalizar la Santa Misa.

Siguen abiertas las inscripciones para la peregrinación a Fátima, desde el 2 al 4 de noviembre.

Están abiertas las inscripciones para el catecismo de 1ª comunión y para el catecismo de confirmación sea adultos, adolescentes o niños. 

Dom Gueranger
LA CARIDAD. — El Apóstol que había dicho: el fin de la ley es la caridad, dijo también: El fin de la ley es Cristo; ahora vemos la armonía de estas dos proposiciones, como comprendemos también la relación que hay entre estas palabras del Evangelio de hoy: En estos dos mandamientos están encerrados toda la ley y los profetas, con estas otras del Señor: Escudriñad las Escrituras, pues ellas dan testimonio de mi. La plenitud de la ley que ordena las costumbres está en la caridad, cuyo fin es Cristo; asimismo el objeto de las Escrituras reveladas no es otro sino el Hombre-Dios que resume para los suyos en su adorable unidad la moral y el dogma. El es su fe y su amor, "el fln de todas nuestras resoluciones, dice San Agustín; todos nuestros esfuerzos sólo tienden a perfeccionarnos en El y en esto consiste nuestra perfección, en llegarnos a El. Cuando hayas llegado a El, no busques ya más: El es tu fin. Y el Santo Doctor, al llegar aquí, nos da la mejor fórmula de la unión divina: Unámonos a El solo, gocemos con El solo y seamos todos uno con El: "haereamus uni, fruamur uno, permaneamus unurn". No sabemos por qué ya desde los primeros tiempos señalaron este día a la hermosa antífona del Ofertorio de hoy. Antiguamente iba acompañada de unos versículos, que daremos a conocer. El último de ellos termina con la nueva de la llegada del príncipe de los ejércitos celestiales en ayuda del pueblo de Dios.